La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, convocó a las principales organizaciones de ex combatientes de la guerra de Malvinas a la Casa Rosada para el próximo martes a las 19 horas, porque la mandataria hará un “anuncio muy importante”.
La mecha prendió como fuego entre los invitados que comenzaron a especular con que sea este el escenario para materializar la jefa de Estado su amenaza al Reino Unido y a las islas lanzada en Nueva York, en setiembre pasado: consideró una posibilidad dar de baja los acuerdos bilaterales de comunicación de 1999. Ello decretaría el final para el vuelo semanal de LAN de Punta Arenas (Chile) a las Malvinas, con dos escalas al mes en Río Gallegos Se pudo confirmar la convocatoria al acto pero no el tenor de los anuncios, aunque se sabe que Cristina volvió de su licencia médica en llamas por el entrenamiento del príncipe William en la base de Mount Pleasant, y también por el aumento de la presencia militar aquí con la llegada en las próximas semanas del sofisticado destructor HMS Dauntless. En septiembre, la presidenta escaló otro peldaño en la disputa con el Reino Unido, al amenazar con la cancelación del acuerdo por los vuelos regulares a las Islas Malvinas de 1999, si no se atiene “en un tiempo razonable” a negociar la soberanía del archipiélago.
Al hablar ante la 66° Asamblea General de Naciones Unidas, la jefa de Estado sostuvo que ya transcurrió “mucho tiempo” de reclamos y remarcó que en caso de persistir la postura británica la Argentina se verá obligada a “revisar” los acuerdos que establecen, por ejemplo, un vuelo semanal que “sale de Chile y llega a Malvinas previa escala en Río Gallegos”.
En verdad, en la declaración conjunta del 14 de julio de 1999 la Argentina y el Reino Unido firmaron una serie de entendimientos, aunque Cristina Kirchner hizo hincapié en los vuelos, que representan el único puente aéreo con el continente.
















