Son más de 800 los brigadistas que continúan luchando contra el fuego en el Parque Nacional Torres del Paine, donde ya son 13.306 las hectáreas afectadas por el incendio que se inició el 27 de diciembre, presumiblemente originado por un turista israelí.
El presidente Sebastián Piñera informó ayer que, de los seis focos del incendio, ya son cuatro los que están en proceso de control, mientras que los otros dos no se están expandiendo. Aun así, advirtió que “esto no garantiza que no podamos tener nuevos eventos”. Por otro lado, el jefe de Estado indicó que “estamos preocupados de proteger la temporada turística. Por esa razón estamos preparándonos y tomando todas las medidas necesarias para poder iniciar un proceso de reapertura parcial del parque, ojalá a partir del miércoles”. La reapertura correspondería al sector norte de la reserva de la biosfera, permitiendo acceder a laguna Azul, lago Amargo, el valle Ascencio y también la zona del hotel Las Torres y los campamentos de Cuernos, Serón, además de la zona de ríos Los Perros y Dichosa. “Vamos a tratar de mantener con la mayor normalidad posible la temporada turística, para no perjudicar ni la actividad ni el empleo”, recalcó Piñera, precisando que los visitantes podrán acceder a más de 100 mil hectáreas de parques, donde se encuentran las zonas más turísticas. Además, se abrirán nuevos senderos de trekking.
Por otro lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel manifestó a través de un comunicado que ese país “también ha vivido una catástrofe semejante el año pasado en los bosques del Carmel, y la memoria dolorosa de aquello da realce a nuestro sentimiento”. Por esto, y por la “profunda amistad que siente el pueblo israelí para con Chile”, es que ese Gobierno ofreció “enviar una misión de expertos en forestación, para que brinde asistencia a sus colegas en cuanto puedan”. Asimismo, dijeron estar dispuestos, “de ser conveniente, a donar plantones de árboles para la rehabilitación del parque”.
















