Recorriendo y compartiendo con los habitantes de Gastre que se encontraban festejando el día del trabajador minero, dialogamos con Carla Rosas, quien se desempeña como maestranza en la Empresa Minera Argenta.
Con una visión positiva y progresista avizora una salida a los problemas que acarrea la falta de trabajo en estos lugares y la inexistencia de oportunidades que esto genera. En una charla con este medio dio su punto de vista de lo que genera un trabajo digno y asegura que se puede soñar a pesar de vivir en una comunidad pequeña. Trabaja en la empresa desde hace siete años y cuenta “entro a las siete y media de la mañana y con mis compañeras del sector hacemos el trabajo de limpieza en los módulos donde se instala la gente que viene de visita, en las casas particulares donde se alojan los operarios que trabajan durante veinte días acá y las oficinas. También tenemos a cargo el trabajo de lavado y planchado”. Junto con su esposo y sus tres hijos ha visto mejorar su calidad de vida, desde que ella se incorporó a la Empresa. Antes no trabajaba y a partir de su ingreso pudieron abandonar la vivienda que compartían con su suegra, alquilando primero y ahora disfrutando de la casa propia. Está convencida de que el futuro de Gastre se encuentra en el proyecto Navidad y explica porque piensa así, “cuando yo llegué acá, desde Trelew, esto no era nada parecido a lo que es hoy, estaba todo estancado, la gente vivía de planes, tenías que depender de la Comuna para una garrafa, para leña, porque no alcanzaba el dinero y yo pienso que esto es el futuro de Gastre, la gente está esperando que se dé, por que si bien hay mucha gente trabajando hay mucha más gente esperando un puesto de trabajo.
Y además hoy por hoy como está la situación en lo que es el pueblo y los alrededores, después de la caída de ceniza, está todo muy parado así que el trabajo se necesita y el proyecto Navidad representa trabajo para todos”.
“El pueblo ha crecido mucho desde que está la Empresa, antes había muchos chicos que se iban a estudiar afuera y hoy se quedan, por que ahora Gastre cuenta con una escuela secundaria que es primordial para la educación de los jóvenes. Muchos se van igual a estudiar afuera, a especializarse, pero vuelven a trabajar y eso implica un crecimiento en espacio, la Empresa no trajo sólo mejoras en el aspecto social. Si comparamos Gastre con el de hace unos años atrás vemos que hay un barrio nuevo, donde vivo yo, y también hay muchas viviendas nuevas, mucha gente está haciendo su casa. Son todas viviendas particulares, fruto del trabajo, por eso digo que el progreso existe” afirma.
Como habitante del pueblo y empleada de la Empresa Carla es una voz autorizada para señalar lo que, a su criterio, representa el proyecto Navidad en la localidad y sus alrededores, por eso asevera “esto es un trabajo serio, veo y creo que es así. La Empresa brinda informes a la comunidad del trabajo que hace, y la gente, tiene que tomar conciencia de que después de todo hay que vencer el miedo, creer en esto y trabajar sin contaminar y cuidando el medio, que es de todos nosotros”. Carla se emociona cuando habla, sueña con que los jóvenes sean el futuro de la localidad, espera a que todos los habitantes puedan mejorar la situación en la que viven, desde la dignidad del trabajo genuino en el lugar que eligieron para hacer su vida.
















